<![CDATA[PORTAL DEL MEDIO AMBIENTE:Artículos]]> http://www.portaldelmedioambiente.com/articulos/ es-ES <![CDATA[22 de abril, Día Mundial de la Tierra]]> http://www.portaldelmedioambiente.com/articulos/7851/22_de_abril_dia_mundial_de_la_tierra/ Vista espacial de la TierraEl 22 de abril se celebra el Día Mundial de la Tierra, una cita señalada en verde en el calendario internacional para recordarnos la importancia de conservar los recursos naturales finitos del planeta que habitamos. Este año en Andalucía han coincidido, además, varios factores que han ayudado a dar mayor relevancia a esta fecha: por un lado, se ha cumplido el 40 aniversario desde que el evento adquiriese naturaleza y reconocimiento oficiales; por otro, 2010 es también el año internacional de la biodiversidad, con lo que la conjunción de ambas realidades ha tenido un efecto amplificador sobre la claridad y contundencia del mensaje: para vivir es necesario conservar.


Por tanto, queda claro que la preservación ambiental no es una tarea relacionada en exclusiva con el mantenimiento de un legado -que también-, sino una obligación común de la que depende nuestro desarrollo, bienestar, y la habitabilidad futura de los ecosistemas. Y cuanto mayor es el patrimonio natural, mayor es también la responsabilidad que acarrea su preservación y su gestión sostenible. Algo bien sabido en Andalucía, donde la intención del Gobierno que preside José Antonio Griñán va dirigida a convertir cada jornada en el día de La Tierra, y a dar cada año un paso más destinado a frenar la pérdida de diversidad biológica.

Por su localización geográfica, su orografía y diversidad climática, Andalucía posee una riqueza en especies, hábitats y ecosistemas que convierten la región en uno de los 20 puntos relevantes de biodiversidad del planeta. No en vano, nuestra Comunidad dispone de 25 programas de conservación para proteger la numerosa fauna endémica de la zona -en los que las aves juegan un papel destacado-, así como numerosas estrategias para preservar los más de 4.000 taxones vegetales que se pueden hallar en la región, o un amplio programa para gestionar la riqueza micológica andaluza. En este contexto, los acuerdos internacionales con organismos como la UICN, la unión a iniciativas como Cuenta atrás 2010, o la concesión de importantes proyectos de conservación de la Unión Europea, como los programas Life Lince o Life Esteparias, dejan también constancia de la importancia que el patrimonio natural andaluz cobra en el panorama europeo, así como de la vinculación de la Administración andaluza a la causa común del respeto ambiental.

El agua es el origen de la vida y un elemento indispensable para su mantenimiento. Por ello, en el marco de prioridades ambientales, Andalucía ha colocado la gestión de los recursos hídricos en un nivel muy elevado de su escalafón. Un aspecto en el que los recientes cambios operados en el mapa competencial han supuesto un gran avance. Así, la futura Ley de Aguas permitirá afrontar una gestión más ordenada y racional de los recursos, recuperar el buen estado de las masas de agua cumpliendo con las obligaciones que establece la Directiva Marco europea, y manejar ese bien común de manera que se convierta en un factor para el desarrollo ambiental, económico y social.

Siguiendo los postulados de los nuevos paradigmas científicos, Andalucía ha sabido comprender que el total es algo más que la suma de las partes. Así, el empeño de la Consejería de Medio Ambiente es cuidar cada elemento que conforma la biodiversidad andaluza, pero también implementar estrategias integrales que contemplan los ecosistemas como una totalidad en la que una adecuada gestión requiere una mayor amplitud de miras. Prueba de ello son nuestra Estrategia contra el Cambio Climático o los trabajos emprendidos ya para actualizar la Ley de Espacios Naturales.

Andalucía está a la vanguardia en políticas ambientales y en mentalización ciudadana. Vivimos en una sociedad que asume que la protección ambiental no significa crear espacios cerrados que vivan de espalda al resto de la sociedad, sino ampliar la filosofía conservacionista al resto; en la que conservar no implica imponer un freno, sino impulsar un desarrollo adaptado a las nuevas necesidades y condicionantes; en la que preservar la naturaleza no supone una mirada única a las especies, ni siquiera a los espacios, sino al seno mismo de la cultura y la sociedad andaluzas.

En el Día de la Tierra quiero convocar a todos los andaluces y andaluzas a que reafirmen su compromiso con nuestro privilegiado patrimonio natural y a que sigan contribuyendo al disfrute de un medio ambiente vivo y saludable.

 

 

]]>
http://www.portaldelmedioambiente.com/articulos/7851/22_de_abril_dia_mundial_de_la_tierra/#comments http://www.portaldelmedioambiente.com/articulos/7851/22_de_abril_dia_mundial_de_la_tierra/ Thu, 22 Apr 2010 09:40:00 +0100
<![CDATA[22 de Abril: Día Internacional de la Pachamama]]> http://www.portaldelmedioambiente.com/articulos/7825/22_de_abril_dia_internacional_de_la_pachamama/ Representación de la PachamamaOriginalmente esta conmemoración se denominó Día de la Tierra, celebrada por primera vez el 22 de Abril de 1970 en los EE.UU, por iniciativa del Senador Gaylord Nelson, adhiriendo en principio a la misma, Canadá y Europa Occidental.


Con el devenir del tiempo y producto de la difusión realizada por distintas entidades tuvo una adopción universal.
En el 2009, a propuesta de Bolivia, la ONU, declara a esa fecha como Día Internacional de la Madre Tierra (en quechua: Pachamama), recordando a los seres humanos su vinculación con el Planeta y la obligación de preservar y respetar la riqueza natural del mismo.

 

En forma personal el presidente Evo Morales, hizo la proposición, la que fue avalada por aclamación por los 192 países miembros de la Asamblea General de la ONU.

Morales, afirmó que el siglo XXI, debe ser considerado el de los derechos de la Madre Tierra y de todos los seres vivos que en ella habitan, aseverando que ha "Ha llegado el momento de reconocer que la Tierra no nos pertenece, sino que nosotros pertenecemos a la Tierra", y alegó estar "convencido de que la Madre Tierra es más importante que el ser humano?

Esta concepción coincide con las creencias griegas que le dieron a la Tierra el nombre de Gea, conocida también como ?la diosa de amplio pecho?, que en tiempos muy antiguos, era la divinidad suprema, cuya majestad se imponía a los mortales y demás dioses. Divinidad omnipotente, Gea no sólo creó el universo y dio a luz a las primeras generaciones divinas, sino que originó además la raza de los mortales.


El progreso y el desarrollo en términos tecnológicos nos fue divorciando de nuestros orígenes y nuestra reverencia por lo sagrado se fue diluyendo en los vericuetos de esta sociedad que catalogamos de moderna y civilizada, mientras cometemos las peores tropelías y provocamos en el Planeta heridas mortales de difícil cicatrización.
Creo que esta fecha debe servir como un vehículo que transporte un gran y claro mensaje a los líderes políticos, económicos, culturales y sociales del mundo, para que despierten y hagan algo en beneficio de la sanidad de nuestra casa.

Es necesario y urgente, que aquellos que tienen poder real en el mundo, dejen de jugar a las escondidas y entiendan que lo único sagrado que nos relaciona y nos vincula como especie, que se autodenomina superior, es la vida y en consecuencia su respeto y el cuidado del ambiente deben ser una constante en su accionar.

Pese a que este año se cumplen 40 años de la celebración, continúa en muchos la tendencia de creer que la crisis del Planeta es un problema de otros, lo que indica la gravedad del deterioro de los paradigmas de vida y de una civilización que ha alcanzado niveles nunca vistos en tecnologías y avances científicos, pero que declina en cuestiones tan simples como es el respeto del otro y del entorno.

La profundidad de los problemas ambientales expresados en el cambio climático, la degradación del agua dulce, la desertificación, la deforestación irracional y contaminación del aire, entre tantos otros males de similares y nefastas consecuencias, es impulsada por la búsqueda del lucro fácil y rápido, el egoísmo y una sociedad de consumo que nos dice: ?tanto tienes, tanto vales?: Esta situación repercute y se ensaña con mayor fuerza sobre los sectores más débiles y empobrecidos del mundo.

A veces uno se ve impotente para intentar frenar los procesos que amenazan llevarse puesta a una gran parte de la humanidad y en otras oportunidades no encontramos las acciones concretas que se opongan exitosamente a las actitudes homicidas de unos y nos ayuden a remontar la dura y empinada cuesta.

No obstante creo, que si queremos que las cosas cambien, para bien, es necesario profundizar nuestras visiones y percepciones sobre el mundo que nos rodea, para sentirnos parte del mismo y así poder modificar todo un espejismo cultural que nos llevó a creernos "amos y señores de la naturaleza", para tratar de evitar que los actuales problemas ecológicos, todavía relativamente manejables, se transformen en un alud incontenible que sepulte la vida.

Frente al agudo proceso de deterioro ambiental que pone en serias dudas la viabilidad del futuro, es necesario reconstruir nuestros lazos fraternos con la Tierra. 

De nada valdrán este 22 de Abril, los festejos, los discursos encendidos, los apelativos a la responsabilidad común, las distintas actividades, sino no somos capaces de involucrarnos seria y en forma constante en los procesos de cambio y transformación de las estructuras políticas que de la mano de un capitalismo salvaje, han conducido al Planeta a una encrucijada de consecuencias impredecibles e imprevisibles.

El secreto, por lo menos desde mi modesto y leal saber y entender, es tomar partido, participar, sentirnos parte en la tarea común de construir otro mundo posible, más igualitario y soberano, en el que la vida sea un derecho y no una carga difícil de sobrellevar.

Cuántas veces nos descubrimos intentando elucubrar soluciones o respuestas factibles de llevarse a la práctica, pero también cuántas veces esos pequeños o grandes aportes chocan con los intereses económicos, financieros y políticos de unos pocos, que anteponen la rentabilidad, el cierre de cajas, las inversiones financieras, los fines corporativos, y otros alicientes secundarios.

Hasta cuándo y hasta dónde se podrá tensar la cuerda de las injusticias, para favorecer a unos pocos que lo tienen todo, en desmedro de millones que no tienen nada.

Cómo explicar y explicarnos que las aguas contaminadas matan más niños que las guerras, que la minería a cielo abierto y los venenos para cultivos transgénicos que generosamente se riegan en nuestros suelos, para beneficio de las multinacionales, matan en serio y condicionan el futuro de muchos.

Como lo he hecho en otras oportunidades, quiero terminar estas Aguafuertes con algunas estrofas de la canción "Planeta Nuestro" de Marilina Ross, que rezan: "Planeta nuestro que estás girando en los cielos con tantos hermanos a tu alrededor, porqué no lanzas un S.O.S que quede flotando en la inmensidad?...tus ríos arrastrando van vertidos industriales, tus bosques arrasados y agujeros celestiales? Y hay lluvias negras sobre nieves blancas, y un arsenal nuclear en tus entrañas...y quieren convencernos que es en nombre del progreso?habrá que barajar y dar de nuevo... Planeta Nuestro que estás en los cielos en nombre de todos, te pido?Perdón!!!

]]>
http://www.portaldelmedioambiente.com/articulos/7825/22_de_abril_dia_internacional_de_la_pachamama/#comments http://www.portaldelmedioambiente.com/articulos/7825/22_de_abril_dia_internacional_de_la_pachamama/ Thu, 22 Apr 2010 08:42:00 +0100
<![CDATA[Hambre en el granero del mundo]]> http://www.portaldelmedioambiente.com/articulos/5901/hambre_en_el_granero_del_mundo/ niños comiendoVergüenza: en Argentina, donde se producen alimentos para dar de comer a cientos de millones de personas, 25 niños mueren por día antes de cumplir un año. Los datos oficiales, que miden la mortalidad infantil en 12,9 por mil nacidos vivos contrastan con el reciente informe de Unicef: 14 por mil. “No nos importan los datos teledirigidos del Indec (Instituto Nacional de Estadística y Censos), lo que está a la vista y nos golpea a todos son cosas sencillas y evidentes” dice el obispo de Humahuaca, Pedro Olmedo. En el país más de seis millones de chicos viven en la pobreza y la mitad de ellos pasa hambre. Sólo en la Ciudad de Buenos Aires, ocho niños mueren por día antes de su primer cumpleaños. En Cuba, la tasa de mortalidad infantil es de cinco por mil.


Bajo las doradas galerías de la Avenida Alem, en pleno centro porteño, una veintena de chicos se acomoda sobre cartones para pasar la noche. Recostados en hilera, aspiran pegamento con las miradas perdidas en el cielo. A metros de la Casa presidencial y de la Plaza de Mayo, cuna de la independencia, un bebé recién nacido llora buscando el pecho de su madre adolescente que revuelve la basura en busca de comida. En el país de las espigas de oro, 25 niños mueren por día antes de cumplir un año y la tasa de mortalidad se eleva a 14 por mil nacidos vivos.

Constatadas por Unicef, estas cifras contrastan con las de los datos oficiales: según el Ministerio de Salud de la Nación, la mortalidad infantil es de 12,9 por mil nacidos vivos. En Cuba, la tasa de mortalidad es de 5,3 por mil según datos oficiales y 5 según el informe de Unicef

¿Quién me robó mi niñez?

En la madrugada del 11 de diciembre de 2008, un cartonero encontró el cadáver de un niño de tres años mientras hurgaba en un contenedor del barrio porteño de Constitución, a menos de dos mil metros de la Casa de Gobierno. El cuerpo estaba envuelto en una frazada y presentaba fuertes signos de desnutrición. Según informaron las fuentes de la investigación, en los días posteriores al hallazgo no se registraron denuncias sobre la pérdida del niño lo que hacía suponer que había sido depositado en el basurero por algún familiar o conocido. Un día después de que apareciera el cuerpo sin vida de este niño sin nombre, al que seguramente nunca hamacaron en una plaza, la noticia desapareció de los medios de prensa.

Dos semanas después, una organización no gubernamental del Partido de La Matanza (Gran Buenos Aires) denunció que en el Mercado Central, más de 200 chicos de entre 8 y 13 años se prostituyen para poder comer. Según la denuncia, entre los que obligan a los niños a vender su cuerpo por comida, hay policías, changarines, seguridad privada, comerciantes, camioneros y directivos. El Mercado de La Matanza, principal centro comercializador de frutas y verduras del país, abastece a más de 11 millones de personas.
La desnutrición sufrida durante el embarazo y en los primeros meses de vida produce daños irreparables en el ser humano: retraso mental y físico, bajo peso y talla y dificultades en el aprendizaje. El informe de Unicef revela que el 66% de los niños y las niñas mueren en su primer mes de vida; “más de la mitad de estas muertes son evitables”, detalla el documento.

Cartografía de la desnutrición

Unicef aclara que en Argentina, el lugar de nacimiento condiciona las posibilidades de sobrevivencia: “Las probabilidades de morir antes de cumplir un año son tres veces superiores en Formosa que en la Ciudad de Buenos Aires. En las Provincias de Jujuy o Chaco, la probabilidad de muerte duplica a las jurisdicciones más favorecidas”. Paro cardiorespiratorio es el eufemismo con el que se encubre la desnutrición en los hospitales nacionales y provinciales colapsados por la falta de médicos, enfermeras, insumos y presupuesto. En la Ciudad de Buenos Aires, la tasa de mortalidad es de 8,3 por mil nacidos vivos; incluso en la orgullosa, rica y poderosa Capital Federal, el índice supera al de Cuba.

Desnutrición crónica y mortalidad materna

Según Unicef, la desnutrición crónica afecta al 8% de los niños y niñas menores de 5 años en todo el país. Esa proporción alcanza el 10,5% en las provincias del Noreste y el 33% de los niños y niñas pobres menores de 2 años no cubre sus necesidades básicas nutricionales. La proporción se incrementa al 40% en los niños que viven en hogares indigentes; uno de cada tres menores de 2 años, sumado al 30,5 % de las mujeres embarazadas, tiene anemia.

En cuanto a la mortalidad materna, Unicef informa que en 2006, 333 mujeres murieron por causas evitables relacionadas con el embarazo y el parto. Según datos del ministerio de Salud de la Nación, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires, la tasa es de 18 mujeres fallecidas por 100 mil nacidos vivos, en la provincia de Jujuy, asciende a 165.

Mientras que según datos oficiales la tasa nacional ha descendido, en la provincia de Buenos Aires, la más rica del país en términos económicos y productivos, la mortalidad infantil ha pasado de 12,5 en 2006 a 13,5 en 2007. En esta provincia, donde se tira una semilla y crece, durante 2006 murieron 3.280 bebés menores de 1 año y en 2007, 3.531: 10 bebés por día.

En La Matanza, el más grande conglomerado del conurbano, donde los chicos se venden por comida, 345 niños murieron en 2007 sin alcanzar su primer año de vida. Las cifras de la mortalidad en el Gran Buenos Aires sirven para diluir el mito de que el hambre sólo está en el Norte: 951 bebés menores de un año murieron durante 2007 en las localidades de Lomas de Zamora, Quilmes, Almirante Brown, Florencio Varela, Morón, San Miguel, Hurlingham, San Isidro, Merlo, Avellaneda y Lanús. En un año, el número de muertes evitables se incrementó en 100: durante 2006 murieron en esa zona 862 bebés.

Cientos de cruces de madera adornadas con guirnaldas de flores de todos colores brillan con la luz del sol en un cementerio de la quebrada de Humahuaca. “Se ha ido un angelito” dicen en el Norte cuando se muere un bebé y toda la gente va al velatorio vestida de blanco. En la provincia de Formosa, las familias de 24 bebés por mil nacidos vivos los entierran antes de poder festejarles su primer año de vida. En Chaco mueren 18,9 bebés y en Misiones y Jujuy la tasa se eleva a 17 por mil, siempre según datos oficiales.

"No nos importan los datos teledirigidos del Indec (Instituto Nacional de Estadística y Censos), lo que está a la vista y nos golpea a todos son cosas sencillas y evidentes: hace unos meses el kilo de pan costaba 3 pesos, hoy cuesta 5; la carne se compraba a 8 ó 12 pesos, hoy cuesta 16 ó 20. El litro de aceite se conseguía a 3 pesos, ahora anda por los 8 y la garrafa de gas de 15 kilos vale 50 pesos. Es imposible que los niños y adolescentes puedan alimentarse con 60 centavos”, afirma el obispo de Humahuaca, Pedro Olmedo. El pasado 13 de enero, su hermano, el cura Jesús Olmedo, junto al premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, apoyaron los cuatro días de ayuno que más de 400 quiaqueños hicieron para denunciar la situación de pobreza y desnutrición que afecta al 60% de la población de esa zona.

La falta de alimentación está sumada a las condiciones de vida: la carencia de agua potable y de desagües cloacales favorecen la aparición de enfermedades infecciosas como la diarrea o la parasitosis que, en edades tempranas, provocan la muerte. En 2004, el Departamento de Maternidad e Infancia del Ministerio de Bienestar Social de Jujuy realizó un relevamiento por zonas que alcanzó a más de 50 mil niños (es el último estudio provincial al que se puede acceder). Los datos reflejan que en la Puna jujeña (Departamentos de Cochinoca, Santa Catalina, Susques, Rinconada y Yavi) casi la mitad de los niños tiene bajo peso. Le sigue la Quebrada –Departamentos de Tumbaya, Tilcara y Humahuaca– con el 19,4% (el promedio provincial de bajo peso era entonces del 16,5%). Los datos de desnutrición aguda vuelven a ubicar a la Puna en primer lugar con el 14,7%; en este caso seguida por la región Valles (Departamentos de San Antonio y El Carmen) con el 9,8%.

La Encuesta Nacional de Nutrición y Salud realizada por el Ministerio de Salud de la Nación en 2005, muestra que frente a un total de 3,7% de desnutrición global, la provincia de Jujuy presentaba un 3%. La variación entre las cifras provinciales y nacionales se debe a que en ambos casos se utilizan parámetros diferentes. Por esta razón, aun si los organismos de Jujuy ofrecieran datos actualizados, sería difícil hacer una comparación con otros distritos. “No hay estadísticas confiables”, afirma Carlos Santillán, ex dirigente sindical y actual titular de la Comisión de Derechos Humanos de la provincia de Jujuy. “En la Comisión de Derechos Humanos recibimos día a día pedidos de necesitados de toda la provincia que buscan comida y trabajo. Hace seis meses gestionábamos ante el Ministerio de Bienestar Social un pedido de 60 bolsones de comida al mes. Ahora estamos pidiendo 500”, agrega.

En los confines de la Argentina, cerca de 400 personas dejaron de comer para llamar la atención sobre el hambre. En la legislatura provincial fue presentado un pedido para que se declare a la Puna en emergencia social y alimentaria: el gobierno de Walter Barrionuevo, del Frente para la Victoria (Partido Justicialista), responde con silencio.

Los grandes medios nacionales se ocuparán del tema sólo cuando alguien muera o cuando les llegue una fotografía conmovedora. Jujuy, en tanto, es la provincia argentina que más planes asistenciales reparte. “La acción social dirigida sirve sólo a pequeños grupos, a algunas organizaciones y a los dirigentes de esas organizaciones que se convierten en millonarios teniendo a los pobres como mercancía”, denuncia Santillán. A fines de 2008, el Gobierno nacional anunció una disminución en el índice de pobreza del 23,4% al 20,7%. Los ocho millones de pobres de los datos oficiales contrastan con los 20 millones de argentinos que según diferentes estudios privados viven bajo la línea de pobreza.

La diferencia en el cálculo se explica: para el gobierno la canasta básica de alimentos es de 978 pesos; para los estudios independientes, asciende a los 1.400. “Mientras todo sube, los ingresos de los planes están estancados y si hace unos años 150 pesos era poco, ahora es nada”, dice el obispo Olmedo, quien en unión con los sacerdotes de su presbiterio denuncian públicamente la grave situación de pobreza e indigencia de los habitantes de Jujuy y los Valles salteños. “Por falta de olla” es la expresión popular utilizada por el personal de salud de la provincia de Salta para explicarles a las mamás las causas de la desnutrición primaria que sufren sus pequeños hijos.

Riquezas naturales en la cuenca del Plata

El territorio de la República Argentina es el segundo más grande de América del Sur y el octavo en extensión de la Tierra. Tiene 3.694 kilómetros de largo de Norte a Sur y 1.423 kilómetros de Este a Oeste. Además posee 4.665 kilómetros de costa. La zona del océano Atlántico sobre la plataforma continental es inusualmente ancha y se la denomina Mar Argentino; bajo su superficie hay importantes recursos pesqueros e hidrocarburíferos.

En la actualidad, Argentina es la tercera potencia en materia económica de América Latina, superada por Brasil y México. En 2007, el PBI per capita fue estimado como uno de los más altos de la región: 13.300 dólares.

Según el Indec (Instituto Nacional de Estadística y Censos), las exportaciones de bienes totalizaron en 2007 los 55.780 millones de dólares, mientras que las importaciones alcanzaron los 42.525 millones, generándose un superávit de 13.255 millones de dólares. A fines de 2007 el Estado había acumulado reservas en moneda extranjera por 46.176 millones de dólares, monto equivalente al del total importado por año. La producción de alimentos provenientes de la agricultura y la ganadería es uno de los ejes de la economía argentina. En total la producción rural, incluido el sector forestal, representó en 2007 el 5,61% del PBI total. Por otra parte, el país posee una considerable riqueza petrolera, minera y gasífera. Los principales yacimientos de petróleo se encuentran en la Provincia de Neuquén y los recursos mineros se concentran en las provincias cordilleranas a lo largo de 4.500 Kilómetros.

Sin embargo, mediante reformas constitucionales, leyes y decretos, los sucesivos gobiernos nacionales desde 1880 a esta parte, han permitido y continúan permitiendo que las compañías transnacionales saqueen los recursos naturales. La renta que se llevan es superior a los 20 mil millones de dólares anuales, cifra que supera ampliamente lo que se necesitaría para acabar con el hambre en el granero del mundo.

Los datos oficiales del tercer trimestre de 2008 indican que el porcentaje de niños y niñas salteñas con déficit nutricional es de 5,4% entre los que tienen de 0 a 1 año de vida, y de 10% entre quienes tienen de 1 a 5. “En ese 10% están los bajitos y los petisos; la cronicidad en la pobreza es sinónimo de talla baja”, explica la doctora Gladys Pernas, Jefa del Servicio de Recuperación Nutricional del Hospital de Niños Jesús de Praga. “Que haya 10 niños de cada cien con déficit nutricional es una cifra alta y preocupante pero aun en los noventa restantes a los que se considera “eutróficos” (adecuado para la relación peso-talla) habría que preguntarse si esa talla corresponde a su edad o si estamos hablando de desnutridos crónicos, con pobreza de larga data”, alerta Pernas. Por otra parte, las estadísticas rara vez consideran a los malnutridos, categoría en la que entran los desnutridos y los sobrenutridos por obesidad o sobrepeso. Los últimos datos disponibles señalan un sobrepeso de 10,8% en menores de un año y de 10,3% en el grupo de 1 a 6 años. Entre los acortados nutricionales por pobreza crónica hay dos tipos de carencias: la falta de alimentos, que los hace bajitos, y la dieta farinácea, que los hace gordos.

Sobrenutrido no es un indicador de bienestar, se traduce en graves enfermedades en adolescentes y adultos: hipertensión, hipercolesterolemia, diabetes y accidentes cerebrovasculares. Argentina es uno de los primeros países del mundo en índices de muertes por estas enfermedades.

En la provincia de Salta –siempre según datos oficiales–, la mortalidad infantil fue de 14,9 por mil nacidos vivos durante 2006 y de 15,4 por mil durante 2007. A pesar de las declaraciones pre electorales del candidato a vicegobernador de la fórmula que asumió en diciembre de 2007 (Juan Manuel Urtubey del Frente Para la Victoria y Andrés Zottos del Partido Renovador de Salta), el proceso de gerenciamiento privado de la Salud Pública sigue siendo una constante en Salta. Así lo indica un trabajo realizado por asociaciones gremiales y de profesionales de la salud: “en ocho años de gerenciamiento privado del Nuevo Hospital Materno no ha mejorado la salud de la población involucrada”. El estudio afirma que el Estado debería evaluar y corregir la orientación de sus políticas sanitarias y priorizar efectivamente las acciones de Atención Primaria. Más allá de las cifras, la investigadora de la Universidad de Buenos Aires y de Flacso, Mónica Sacchi analiza en su libro Mortalidad Infantil, un nombre, un rostro, una familia, seis casos de muerte de nenas y nenes que no llegaron a cumplir su primer año de vida. Sacchi realiza un estudio microsocial (condiciones de vida y salud materna) a partir de las percepciones y los significados que las madres asignaron a las muertes. En las vidas truncadas de Esteban, Jimena, Micaela, Gabriel, Rosario y María Daniela la intensidad de la pobreza llevó a Mónica Sacchi a preguntarse y a interpelar: ¿qué es lo que falló?

En la provincia de Corrientes, famosa por sus ríos, esteros y bañados y por la música alegre del acordeón, la situación no es mejor que en Jujuy o Salta. Según un relevamiento de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), el 49% de los chicos menores de 18 años es pobre y un 29% pasa hambre.

El documento, basado en datos estadísticos oficiales y en estudios realizados por distintas organizaciones sociales y sindicales, sostiene que en el país, más de seis millones de chicos viven en la pobreza y la mitad de ellos pasa hambre. Corrientes ocupa el cuarto lugar entre las provincias con más chicos pobres e indigentes.

Democracia de la exclusión

En este país donde para tantos niños vivir o morir depende del lugar de nacimiento, marcados casi como un designio divino desde la cuna, son pocos los adolescentes que creen en la democracia. Sólo el 35% de los encuestados confía en la democracia, informó un estudio realizado por el Ministerio de Educación de la Nación a fines de 2008. El análisis, llevado a cabo por el Programa Escuela y Medios, se hizo entre mil alumnos de 11 a 15 años de escuelas públicas de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Santa Fe y Chubut.

Argentina produce alimentos suficientes como para dar de comer a varios cientos de millones de personas, posee un alto índice de PBI per capita y un elevado desarrollo científico-tecnológico. En las entrañas de su tierra hay petróleo, gas, oro y plata. El acuífero Guaraní, compartido con Brasil, Paraguay y Uruguay, es una de las reservas de agua potable más importantes del mundo.

En Cuba, pequeña isla ubicada en el medio del Caribe, a expensas de los huracanes y el mal clima donde no crece más que la caña, la mortalidad infantil es de cinco por mil nacidos vivos. Igual al de Canadá e inferior al de Estados Unidos (siete por cada mil), el índice cubano se sostiene pese al bloqueo que lleva casi tantos años como los que acaba de cumplir su revolución. 963 millones de personas tienen hambre en el mundo. La meta del milenio fijada por la ONU para reducir la desnutrición de cara a 2015 parece imposible de lograr dentro del sistema capitalista, en el que todo sobra, hasta los seres humanos.

El presente material se edita en Rebanadas por gentileza de Inés Hayes, de la redacción de América XXI. Web / Correo Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, Argentina

*Desde Buenos Aires; con informes de Gabriela Tijman desde Jujuy, Marita Couto desde Salta y Orlando Pascua desde Corrientes

]]>
http://www.portaldelmedioambiente.com/articulos/5901/hambre_en_el_granero_del_mundo/#comments http://www.portaldelmedioambiente.com/articulos/5901/hambre_en_el_granero_del_mundo/ Mon, 22 Jun 2009 14:19:00 +0100
<![CDATA[Soberanía Alimentaria ¿Una alternativa a la crisis de Seguridad Alimentaria?]]> http://www.portaldelmedioambiente.com/articulos/5873/soberania_alimentaria_una_alternativa_a_la_crisis_de_seguridad_alimentaria_/ El presente artículo es un producto de la sistematización de los resultados de un ciclo de tres talleres llevados a cabo en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz entre septiembre y diciembre de 2008, con la participación de representantes de la sociedad civil, tanto de organizaciones miembros de ABDES como de organizaciones sociales invitadas.

 


De aquel debate, la seguridad alimentaria se sitúa en el contexto de la oposición entre dos modelos productivos: agricultura campesina frente a agricultura empresaria y exportadora. Se trata de una oposición cuyas consecuencias superan lo estrictamente productivo, y presenta consecuencias importantes en términos sociales y ambientales. Se hace notar que la primera debe ser la base de la seguridad alimentaria y que debe invertirse la tendencia de expansión de la segunda.

En consecuencia, las causas fundamentales de situación de vulnerabilidad alimentaria presente se remontan a las políticas liberales implementadas durante las dos últimas décadas: esas políticas contribuyeron de forma decisiva al desmantelamiento del sector público y del aparato productivo campesino, al tiempo que promovieron y consolidaron el complejo agroexportador.

Ante esta crisis alimentaria, surge la necesidad de avanzar hacia un modelo alternativo basado en la soberanía alimentaria, definida como autonomía nacional para decidir qué se produce, qué se consume y qué se exporta, priorizando la satisfacción de la demanda alimentaria nacional frente a las exportaciones y la sostenibilidad ambiental. Es más cierta la anterior afirmación si se considera el cambio climático, sus impactos actuales y potenciales y supone un reto adicional para la estructura productiva nacional y para la capacidad pública de apoyar a los productores, en este caso para adaptarse a los impactos de aquel y compensar sus daños.

Avanzar hacia la soberanía y seguridad alimentaria supone necesariamente transformar el modelo de gestión de tierras, suelos y recursos naturales. La tenencia de la tierra y el saneamiento son temas clave para afrontar la soberanía y seguridad alimentaria y urge reformular el concepto de propiedad de la tierra incorporando elementos de responsabilidad social y ambiental al concepto de propiedad.

En este contexto de inseguridad alimentaria, los agrocombustibles no constituyen una oportunidad para el desarrollo boliviano, como se sugiere desde diversos ámbitos, sino que más bien contribuirían a la intensificación de un modelo agroexportador basado en el acceso injusto a recursos naturales (tierra) y en un manejo insostenible de los mismos (suelo, bosques).

La orientación estratégica de las políticas públicas nacionales es coherente con la necesidad y la voluntad de avanzar hacia un nuevo modelo agroalimentario en Bolivia, fortaleciendo el papel del Estado como elemento fundamental del proceso. Hay, sin embargo, críticas y dudas respecto al alcance y resultados reales de dichas políticas públicas: fundamentalmente, la escasa participación en el proceso de las organizaciones económicas campesinas y la continuidad de las medidas de apertura comercial, que son el núcleo de las políticas neoliberales y causa fundamental del desmantelamiento del aparato productivo campesino.

El rol del Estado como dinamizador del proceso que conduzca a la soberanía alimentaria y la sostenibilidad ambiental debe centrarse en el apoyo a pequeños productores. Algunas de las propuestas concretas son:

 

  • Normativa para priorizar la satisfacción de la demanda alimentaria nacional respecto a la exportación.
  • Priorización de cultivos deficitarios que son clave para la seguridad alimentaria nacional (trigo, maíz, arroz, quinua),
  • Apoyo a pequeños productores, facilitando el acceso a recursos naturales (tierra y agua fundamentalmente), al crédito, tecnología, comercialización y apertura de mercados nacionales e internacionales.
  • Articulación a través de un proceso político y técnico de los conocimientos y tecnologías tradicionales con la investigación y la innovación tecnológica.
  • Avance en el saneamiento de tierras.
  • Fortalecimiento de las capacidades nacionales para la prevención de riesgos y la respuesta a desastres naturales (sequías e inundaciones).

Apoyar procesos productivos basados en la calidad y en valores naturales y culturales (productos orgánicos).
La Alianza Boliviana de la Sociedad Civil por el Desarrollo Sostenible (ABDES) es una red que agrupa organizaciones bolivianas de la sociedad civil con el propósito principal de realizar acciones de seguimiento y monitoreo de las políticas del Estado para promover el desarrollo sostenible en el país. Entre las organizaciones miembros de ABDES están la Liga de Defensa del Medio Ambiente (LIDEMA), Asociación de Instituciones de Promoción y Educación (AIPE), Unión Nacional de Instituciones para el trabajo de Acción Social (UNITAS), el Centro de información y Desarrollo de la Mujer (CIDEM) y la Fundación TIERRA. ABDES forma parte de la Sustainability Watch (Suswatch), red internacional de organizaciones de la sociedad civil que promueve el seguimiento y el monitoreo de políticas públicas en materia de desarrollo sostenible en 15 países de África, Asia y América Latina.

]]>
http://www.portaldelmedioambiente.com/articulos/5873/soberania_alimentaria_una_alternativa_a_la_crisis_de_seguridad_alimentaria_/#comments http://www.portaldelmedioambiente.com/articulos/5873/soberania_alimentaria_una_alternativa_a_la_crisis_de_seguridad_alimentaria_/ Thu, 18 Jun 2009 09:34:00 +0100