Eso explicaría el hecho de que la cuenca amazónica es la que alberga la mayor riqueza biológica del planeta, aceptan científicos de Estados Unidos y Brasil. Esa conclusión, publicada en un informe por la revista PLoS ONE, se basó en el análisis de tres tipos de hormigas que cultivan su propio alimento basado en hongos, lo que determinó de qué forma la geografía y el clima afectaron el desarrollo de nuevas especies.