El Centro estadounidense de Datos sobre Hielo y Nieve (NSIC), en Boulder, ha anunciado que una inmensa placa de hielo se acaba de derrumbar en la Antártida. La placa, de 41 por 2,5 kilómetros, se desprendió el 28 de febrero de la parte suroeste de la capa de hielo perpetuo de Wilkins. Como consecuencia de ello, se derrumbó también otra placa de 405 kilómetros cuadrados. De esta manera, se desprendió en total una superficie de hielo de 500 kilómetros cuadrados.