28/07/2010

Los autos eléctricos: cargados, pero aún atascados en primera

El fabricante de autos a batería Tesla Motors Inc. acaba de lanzar una de las ofertas públicas iniciales más anticipadas en los últimos años. El auto eléctrico Leaf, de Nissan Motor Co., está dando que hablar meses antes de su programado debut en diciembre y ha recibido 16.000 pedidos por adelantado. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, visitó el jueves una fábrica de baterías para autos eléctricos en el estado de Michigan para promover el programa federal de subsidios de US$2.400 millones para desarrollar tecnología de vehículos eléctricos.


Y, por supuesto, el catastrófico derrame de petróleo en el Golfo de México está volviendo a despertar inquietudes sobre la adicción de EE.UU. al crudo.

Así que todos los motores están en marcha para un futuro en el que la mayor parte de nuestros viajes en auto no dependan de los combustibles fósiles, ¿no? No tan rápido.

Para apreciar los obstáculos en el camino del sueño del auto eléctrico, no hace falta hablar con los escépticos de los vehículos eléctricos o los que odian los autos híbridos. En su lugar, puede escuchar a las personas que creen en los vehículos eléctricos y que están invirtiendo en esas creencias.

Los partidarios de la tecnología le dirán que quienquiera que desee comprar un vehículo eléctrico querrá saber al menos dos cosas: ¿qué distancia puedo recorrer sin recargar la batería? y ¿dónde puedo recargar cuando esté en la carretera, lejos de casa? Las empresas reconocen que aún no hay respuestas claras para esas preguntas, y tal vez no las haya hasta que pase un buen tiempo después de que los autos eléctricos lleguen a los concesionarios.

Tesla Motors detalla en sus documentos de salida a bolsa los riesgos de su negocio. Es una lectura que da que pensar a muchos entusiastas de los vehículos eléctricos. Una de las inquietudes que plantea Tesla es que la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. (EPA, por sus siglas en inglés) está buscando nuevas maneras de medir qué distancia pueden recorrer los autos antes de que necesiten una recarga. Con esto, la agencia busca hacer que los rangos promocionados reflejen mejor la forma en que los conductores manejan sus autos en el mundo real. Algunos de los nuevos métodos de pruebas que está considerando la EPA podrían exigir que las empresas de vehículos reduzcan el rango de rendimiento promocionado en sus comerciales en hasta 30%.

La EPA no quiso hacer comentarios sobre sus normas. Tesla actualmente informa a quienes compran sus autos deportivos Roadster de US$101.500 que pueden conducir hasta 394 kilómetros entre recargas, una cifra que los representantes de la empresa dicen estar basada en las actuales pruebas de la EPA. (Su razonamiento se explica aquí: www.teslamotors.com/blog/roadster-efficiency-and-range). La empresa ha vendido unos 1.000 Roadster desde 2008.

Nissan les dice a los posibles compradores del Leaf que pueden esperar manejar hasta 160 kilómetros con una recarga. La palabra "hasta" es un calificativo crucial en el negocio de los vehículos eléctricos, dado que las bajas temperaturas, la velocidad, el uso del aire acondicionado y otros factores puede reducir la duración de la batería.

Si los fabricantes de vehículos eléctricos se ven obligados a bajar su rango de rendimiento promocionado, la cantidad de posibles compradores podría disminuir. No obstante, podría ser peor un gran número de clientes varados en la carretera con una batería muerta porque se creyeron los rangos exagerados.

La mejor solución sería un estándar nacional consistente y fácil de entender que genere rangos que correspondan con la experiencia en el mundo real. Desarrollar algo así podría llevar cierto tiempo a la EPA y a la industria. Por lo tanto, los consumidores que compren un Tesla, un Leaf u otro auto eléctrico en los próximos años probablemente tendrán que tomar sus decisiones sin la tranquilidad de un estándar nacional claro.

Y luego está el problema de dónde recargar.

Esta es una cuestión primordial para Shai Agassi, un ex ejecutivo de software que fundó Better Place, una empresa de Palo Alto, California, conocida por desarrollar un sistema para reemplazar rápidamente las baterías de vehículos eléctricos diseñados especialmente para eliminar la necesidad de que sus dueños tengan que hacer una pausa de horas en su recorrido mientras se recargan sus autos.

Better Place también planea ofrecer estaciones de recarga para vehículos eléctricos que no estén diseñados con el sistema de cambio de batería. Este año, la empresa se aseguró US$350 millones en nuevo financiamiento de un grupo inversionista encabezado por HSBC Holdings PLC. La compañía opera estaciones de recarga en Israel y Dinamarca, y en octubre de 2008 anunció un acuerdo para construir otras en Australia. Better Place también tiene acuerdos con Renault SA y con la automotriz china Chery Automobile para desarrollar autos que utilicen sus sistemas de cambio de batería.

En EE.UU., Better Place planea desarrollar una red de recarga en Hawai. También ha anunciado un plan para desarrollar en California una red de estaciones de recarga valorada en US$1.000 millones. Una vocera de la empresa dice que las primeras estaciones de recarga podrían empezar a operar a finales de este año.

Agassi afirma que se necesitaría entre US$5.000 millones y US$10.000 millones para equipar las principales carreteras de EE.UU. con estaciones de servicios de Better Place. Eso equivale a "una semana de gasolina", señala.

Entonces, ¿por qué no lo está haciendo? Porque cuando les habla a los inversionistas sobre el financiamiento de un gran proyecto en EE.UU., le dicen "vamos a hacerlo en Holanda", cuenta. Eso de debe a que la gasolina en ese país cuesta dos o tres veces el precio en EE.UU., lo que hace más atractiva la alternativa eléctrica.

"La única forma de librarse del petróleo es con un sistema que sea más barato que la gasolina, y más conveniente que la gasolina", dice Agassi. "No puedo recaudar la inversión en EE.UU. para poner esto (Better Place) en pie".

Las automotrices han pedido al gobierno que facilite a las empresas eléctricas y a otras construir estaciones de recarga públicas. Un proyecto de ley propuesto por el senador demócrata Byron Dorgan y otros propone gastar US$10.000 millones en fondos federales para impulsar la adopción de vehículos eléctricos, incluyendo subsidios para estaciones de recarga públicas y US$2.000 en créditos fiscales para la gente que instale sistemas de recarga en sus casas. En el actual clima político, no es claro si el Congreso aceptará gastar dinero de los contribuyentes para ayudar a los dueños de vehículos eléctricos a recargar sus autos.




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1 comentario
  • fichi | 29/07/2010 00:20:24
    fuchi que cochinada
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