Parece una contradicción en los términos, y claramente es el origen de su nombre: Black Magic (magia negra). Pero la firma de diseño naval Sauter Carbon Offset Design pretende acabar con la contaminación provocada por los grandes buques, no con la que pueda causar su contenido. El Black Magic es un petrolero ‘cero carbón’ que reduce hasta en un 75% las emisiones de gases de efecto invernadero.
Se trata de un barco de 4.000 toneladas que aprovecha la fuerza de las olas, del sol y del viento para reducir su consumo de combustible y las emisiones contaminantes asociadas a este consumo mediante una combinación de tecnologías revolucionarias. Entre ellas, un diseño de pentamarán ‘wave-piercing‘, 2.000 metros cuadrados de células solares y un sistema de baterías de litio para alimentar motores eléctricos cuando está en puerto o cerca de la costa, velas de tipo ala controladas por ordenador que proporcionan de 300 a 1.000 kilowatios de potencia para obtener un crucero de 10 nudos (12 si se emplea una Sky Sail opcional) y también todo tipo de tecnologías de reaprovechamiento del calor para aire acondicionado y funciones internas del barco. Cierto que 4.000 toneladas es más bien pequeño para un petrolero, y que muchas de estas tecnologías todavía están inmaduras para su uso industrial a gran escala. Pero proyectos como el Black Magic, además de molar, pueden contribuir a que se vayan implantando remedios para reducir un problema serio: la terrible contaminación provocada por el tráfico marítimo, ya que para ahorrar los grandes barcos emplean los combustibles de peor calidad y por tanto más sucios. Hasta tal punto que las rutas marítimas habituales son visibles en los mapas de distribución de contaminantes en el planeta… como puede comprobarse en los filamentos que dibujan los pasillos usados por los barcos en el Mediterráneo, el Índico, el Mar de China y el Mar Rojo en este mapa de polución de la ESA.