Mujeres campesinas e indígenas colombianas en el sur del central departamento de Tolima dan una mano a la inhóspita tierra que las rodea para recuperar, al mismo tiempo, su ecosistema y su dignidad, en un esfuerzo conjunto que ha cambiado su entorno y sus vidas.
¿Se imaginan al Ministro de Economía proponiendo la desaparición de las monedas de curso legal? Todo el metálico y el papel eliminados para hacer lapiceros y cuadernos para un nuevo curso, los cursos escolares. ¿Y cuántos días ejercería una Ministra de Defensa que recolectara todo el armamento militar de las casernas y lo destruyera para fabricar arados y azadas?
Digo yo que debería ser un asunto de egoísmo. Claro… que si yo quiero vivir en un planeta habitable, que si quisiera que mis hijos que no tengo crecieran en una sociedad que no tienda a la autodestrucción, que si me importara mi salud o mi vejez apartaría la indiferencia y la cobardía del menú de mis actitudes.
La empresa trasnacional canadiense Blackfire Exploration lleva años explotando las montañas para extraer la barita. Los campesinos denuncian la contaminación del agua y la muerte de ganado. El óxido de bario es un irritante. Puede provocar dolor y enrojecimiento en los ojos o la piel, pero es mucho más peligroso cuando se ingiere. Puede causar náusea y diarrea, parálisis muscular, arritmia cardíaca e incluso provocar la muerte. Muchos vertederos de residuos peligrosos contienen ciertas cantidades de Bario que sí afectan a quienes viven cerca de ellos y están expuestos a respirar polvo, por contacto con la piel, por comer tierra o plantas, o beber agua que está contaminada con bario.
Me llega por correo un último trabajo del médico rural madrileño Juan Gérvas y promotor del Equipo Cesca. Me cuenta que no hay teoría conspiratoria más cierta que las historias que conlleva la codicia, desde las vacas locas a la gripe porcina (o gripe A). Estoy totalmente de acuerdo y quiero añadir que si titulamos Rafa, Joaquín y yo el que fue mi segundo libro Conspiraciones tóxicas así fue precisamente por lo que dice Gérvas, los diferentes poderes conspiran a espaldas de la ciudadanía de manera constante y la última “moda” es señalar como “teorías de la conspiración” (de las que dicho de paso no soy amigo) a todo aquello que difunda el que ose husmear en esos entresijos.
Los países de América Latina tendrán que impulsar con mayor énfasis las energías renovables, si un nuevo acuerdo internacional climático determina que las fuentes alternativas deben crecer en el escenario energético mundial. Brasil lidera el desarrollo de energías renovables en la región, en tanto que naciones como México, Perú, Chile y Argentina dan pasos lentos para transformar su matriz energética.
La cuenca amazónica, paraíso de la biodiversidad, se encuentra en el ojo de la tormenta: sus ríos y bosques concentran todos los recursos vitales a los que apunta el capitalismo en crisis. La deforestación masiva, la contaminación, los megaproyectos viales, mineros e hidrocarburíferos amenazan la fragilidad de un ecosistema vital para el planeta. Al amparo de los gobiernos de Brasil y Perú, se impone un neolatifundismo febril, en absoluta contradicción con la urgente necesidad de un sistema de desarrollo sustentable e inclusivo.
A los extranjeros se les entregan los yacimientos de crudo a bajos costos. Los monopolios en las regiones donde exploran no resarcen los grandes daños a los ecosistemas y la infraestructura. Además, han traído la violencia y el fortalecimiento de paramilitares a sueldo, como el caso de la OXI, la BP-Amoco y la española Repsol, que se han visto vinculadas por patrocinar a grupos de militares que han violado los derechos humanos. El aumento de las desigualdades sociales, el constante deterioro del medio ambiente y la pérdida de la soberanía, muestran los intereses que defienden nuestros gobernantes pro imperialistas.
La Amazonia brasileña se encuentra en una situación límite. El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva debe decidir si desea liderar la transición hacia nuevos parámetros de desarrollo global o prefiere continuar avalando la sobreexplotación de los activos sociales y ambientales en beneficio de una minoría.
El glifosato, el endosulfán, el paraquat, el 2,4 D, el dicamba, los piretroides, los fosforados, etc., integrantes todos de una lista de centenares de sustancias usadas en la agricultura, son VENENOS. Estas sustancias químicas son diseñadas para cortar los procesos que mantienen y producen la VIDA. Algunos matan vegetales, otros matan animales, otros matan hongos, y la mayoría mata muchos más organismos que los que dice en la etiqueta, pero todos MATAN, para eso fueron diseñados y fabricados.