
La agricultura ha sido durante milenios una de las principales fuentes de alimentación y de actividad humana, el hombre ha encontrado en ella un espacio productivo de creación de bienes, entorno al que inventa complejos sistemas de creencias técnicas, sabidurías, cosmovisiones, donde que se confunden lo bello, lo feo, el bien, el mal y los dioses. Sin embargo hoy, ya sea por negligencia, caprichos humanos o por la inevitable lógica o ilógica de la historia, atraviesa una profunda crisis, cuyas evidencias se resumen en: